25 Junio 2014,
 4
Share Button

Historia de las matemáticas en América Latina

 

ENTREVISTA DEL CICLO “HISTORIA DE LA CIENCIA LOCAL ¿PARA QUÉ?”

A

 

DR. LUIS CARLOS ARBOLEDA APARICIO

 

PROFESOR E INVESTIGADOR DEL INSTITUTO DE EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DEL VALLE (COLOMBIA) Y MIEMBRO DE LA CIHCYTAL

por: Juan José Saldaña y Libertad Díaz Molina

Luis Carlos ArboledaEl Dr. Luis Carlos Arboleda participó como Editor Invitado de la Revista Quipu dedicada a la historia y a la enseñanza de las matemáticas en América Latina (Quipu, Revista Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología, vol. 14, núm. 1, enero-abril de 2012).

JJS/LDM: Estimado Dr. Luis Carlos Arboleda, podría mencionarnos brevemente ¿cuál ha sido la evolución que ha tenido la historia de las matemáticas en América Latina?

LCA: La historia de las matemáticas y, particularmente, su relación con la educación matemática ha jugado un papel importante en el desarrollo de nuestra disciplina a nivel regional. Desde sus inicios, en los años ochenta, la revista Quipu publicó diferentes temas de historia de las matemáticas y de su enseñanza. También, durante las dos décadas de existencia de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología promovió actividades, entre las que se podría mencionar, el Seminario Latinoamericano sobre Alternativas para la Enseñanza de la Historia de las Ciencias y la Tecnología en Cali, Colombia, en 1984, que son en verdad testimonios de la contribución de la historia de las matemáticas a la evolución de nuestro campo en América Latina.

Luis Carlos ArboledaAquí me he referido a las actividades que se realizaron en los inicios de la década de los años ochenta. Sin embargo, es necesario destacar que, en la actualidad, la historia de las matemáticas es una disciplina robusta y que, en particular, la historia de la educación matemática se encuentra presente en diferentes expresiones de la historia de las ciencias en la región. Es decir, constituye un campo autónomo que cuenta con sus respectivos congresos, con sus revistas, conferencias, programación de investigación y de formación de investigadores, etc. Como un ejemplo de ello podemos referirnos al número temático que dedicó recientemente Quipu a la historia de la educación matemática que muestra, precisamente, un desarrollo, una pujanza, en las investigaciones en la historia de las matemáticas y de la educación matemática en la región.

Así es que, en efecto, la historia de las matemáticas ha jugado un papel muy significativo en los últimos treinta años en la evolución de la historia de las ciencias y de la tecnología en América Latina.

Aquí cabe agregar lo siguiente: un indicador importante de esta evolución son las historias nacionales de las ciencias en nuestros países. La historia mexicana de Elías Trabulse; la historia colombiana dirigida por Carlos Eduardo Vasco, Diana Obregón y Emilio Quevedo; la historia nacional brasileña coordinada por Ferri y Motoyama. En todas estas colecciones podemos encontrar siempre un capítulo en el que se reflexiona sobre diferentes momentos y acontecimientos en el desarrollo de las matemáticas, su enseñanza y sus aplicaciones en estos países.

JJS/LDM: Enfatizando un poco más en este aspecto de la historia de las matemáticas, ¿podría mencionarnos brevemente quiénes fueron los primeros investigadores en interesarse por la historia de las matemáticas en Latinoamérica y qué aportes han realizado?

Luis Carlos ArboledaLCA: Los más reconocidos precursores de la historia de las matemáticas en América Latina son los inmigrantes españoles y europeos que se instalaron, en particular, después de la segunda guerra mundial en América Latina. Las migraciones de europeos y de españoles contribuyeron enormemente a hacer más visible los aportes de América Latina a la investigación matemática.

Uno de ellos fue Julio Rey Pastor, que desde mediados de los años veinte se empezó a preocupar por crear en nuestras instituciones, en Argentina en particular, espacios de reflexión sobre la historia de las matemáticas, tanto a nivel continental europeo básicamente, como también a nivel de América Latina.

Otros nombres que están muy ligados a este empeño de valorar los estudios históricos en matemáticas son: Aldo Mieli, que jugó un papel muy significativo en la institucionalización de la historia de las ciencias y de las matemáticas a nivel internacional. Antes de emigrar en 1938 a Argentina en donde creó el Instituto de Historia y Filosofía de la Ciencia en la Universidad del Litoral, Mieli se había distinguido por la creación de la Academia Internacional de Historia de las Ciencias y de la revista Archeion de la cual fue director. Fue en Argentina en donde Mieli preparó su célebre obra en cinco volúmenes Panorama general de la historia de las ciencias.

También debo mencionar a Beppo Levy, un geómetra notabilísimo que vino a Argentina y promovió el desarrollo de los diferentes campos de las investigaciones matemáticas, así como de las humanidades científicas. Igual, podría uno referirse a figuras destacadas de Argentina como José Babini que, junto con Rey Pastor, son los responsables de haber escrito uno de los primeros textos de historia de las matemáticas que tuvo implicaciones muy fuertes en nuestros países de América Latina.

También podría mencionarse a una generación posterior, por ejemplo, a Luis Santaló, uno de los creadores de las escuelas matemáticas modernas en Argentina que también se ocupó de los problemas de la historia de las matemáticas en relación con otro de los componentes de su actividad que fue la educación de las matemáticas y la modernización de la enseñanza de las matemáticas en nuestros países.

Todos estos personajes constituyeron la generación de precursores que sentaron las bases para que, a partir de los años ochenta otros historiadores se dedicaran, de manera profesional, a las funciones de investigación de la historia de las matemáticas y de la enseñanza de las matemáticas en América Latina.

Es decir que, a partir de los años ochenta hay un cambio y empieza a configurarse una masa crítica de investigadores profesionales, muchos de ellos formados en Europa, que llegan a nuestros países y asumen sobre el terreno ya abonado por la generación previa nuevas metas, nuevos retos en el desarrollo de la historia de las matemáticas. Incluso hay figuras de transición. En el caso de Brasil, una figura con proyección continental en el campo de las matemáticas fue y ha sido el matemático Ubiratan D´Ambrosio que contribuyó a establecer esos puentes entre la generación de la posguerra y la nueva generación de los años ochenta. Y en fin, ahí podríamos mencionar más nombres de grandes matemáticos de Estados Unidos y de Europa que influyeron en estos desarrollos en América Latina. Me viene a la mente, en particular, la figura de Dirk Struik, un brillante matemático holandés que, como profesor del MIT de Estados Unidos, combinó sus intereses en la geometría diferencial con la historia de las matemáticas. Struik se preocupó por la historia de las ciencias en América Latina, particularmente de México y Brasil. En los años ochenta jugó un papel importante en respaldar los esfuerzos del equipo de Quipu en la profesionalización de la historia de las ciencias en América Latina.

Así es que este es un repaso muy rápido acerca de esta pregunta sobre los precursores de la historia de las matemáticas y de su enseñanza en América Latina.

JJS/LDM: Ahora, pasando al tema de la enseñanza de la historia de las matemáticas, nos podría decir, ¿en qué universidades latinoamericanas se imparte actualmente la asignatura de historia de las matemáticas y qué corrientes pedagógicas han sido las que han ejercido una mayor influencia en América Latina? Asimismo, ¿que uso se está haciendo de la historia local de las matemáticas en su enseñanza?

LCA: En el número temático de Quipu consagrado al estado actual de la historia de las matemáticas y de su enseñanza en América Latina hay datos concretos sobre los casos de Brasil, de Venezuela, de Colombia, sobre experiencias de enseñanzas de historia de las matemáticas e, inclusive, de enfoques investigativos en este campo. Así que para el lector interesado en este tema lo remitiría a este número de la revista. Solamente quiero dar una visión panorámica sobre los enfoques epistémicos y pedagógicos más usuales en historia de las matemáticas y de su enseñanza en América Latina.

Una de las líneas de investigación más difundidas en la historia de las matemáticas en América Latina se ocupa de reconstruir de manera epistemológica los objetos matemáticos que han resultado de la contribución de la matemática en nuestros países, o de la recepción o aceptación en nuestros países de teorías matemáticas.

De manera general, podríamos decir que a esta historia predominantemente epistemológica pertenecen, por ejemplo, los estudios sobre la recepción y difusión de la física newtoniana en nuestros países en los siglos XVIII y XIX. Igualmente los trabajos que se ocupan de analizar por qué en algunos países, a diferencia de otros, no se promovió el estudio de las geometrías no euclidianas a lo largo de la primera mitad del siglo XX. O las dificultades que han tenido la física relativística y la matemática de los espacios abstractos para adoptarlos en estos países, o la promoción de los enfoques estructuralistas de las matemáticas francesas como parte de la contribución de las migraciones europeas a la conformación de escuelas matemáticas en algunos países de América Latina en los años cincuenta del siglo anterior.

Esta línea de investigación no cesa de interesar a los historiadores de las matemáticas de la región.

Esta es una historia consagrada, como decía, a repertoriar los procesos de asimilación en nuestros países de teorías modernas en matemáticas producidas en centros de excelencia o, inclusive, estudiar cómo, en esos campos teóricos se ha vinculado una capacidad endógena de investigación orientada a enriquecer el desarrollo original de estas teorías.

Estos son algunos de los frentes que ilustran el desarrollo de una línea de investigación relativa a la historia de las matemáticas en América Latina. Pero hay otros campos y, en particular, quisiera destacar la investigación sobre la historia de la educación matemática en nuestros países. La historia de la formación de culturas matemáticas ya no tan sólo de asimilación de la cultura internacional de las matemáticas básicas, fundamentalmente europea o norteamericana, sino de la constitución de prácticas matemáticas institucionales profesionales en nuestros países y de las culturas correspondientes a esas prácticas matemáticas en los contextos socioculturales de los distintos países o de los distintos momentos históricos.

Desde este punto de vista, por ejemplo, un tema que es objeto de trabajo hoy por hoy en América Latina es la producción de los primeros textos autóctonos para la enseñanza de las matemáticas en nuestros países, por ejemplo, en el contexto de la conformación de los estados republicanos. Este es un tema que ha llamado y continúa llamando la atención en la medida en que es revelador de las prácticas de formación de pensamiento autóctono y de su reproducción a nivel de la institución escolar y de la promoción de capacidades matemáticas para la formación de ingenieros, para el desarrollo de proyectos nacionales de reconocimiento del territorio, para la apropiación de técnicas matemáticas en los planes republicanos de establecimiento de censos y registros de estadísticas sociales, de adopción de sistemas unificados de pesas y medidas, etc.

Y un tercer nivel que quisiera mencionar es el relativo al uso de la historia como recurso pedagógico para favorecer el aprendizaje, la comprensión de las matemáticas por parte de los estudiantes. Particularmente en los diferentes doctorados de enseñanza de las matemáticas en América Latina es posible encontrar líneas de investigación sobre las modalidades de uso y apropiación de la historia de las matemáticas para favorecer los enfoques pedagógicos que rompan esa enorme dificultad que tenemos en nuestros países y, que ha sido reconocida por las pruebas internacionales de competencias matemáticas, en crear metodologías socialmente y culturalmente adecuadas para enseñar las matemáticas en las condiciones de nuestras culturas y de nuestros ambientes educativos.

Hasta donde estoy informado, en países como Brasil, Colombia, México o Argentina en donde existen programas maduros de formación doctoral y de maestría en educación matemática, uno de los componentes comunes para formar al más alto nivel a los profesores de matemáticas es, precisamente, la historia de las matemáticas, la historia de la educación matemática, y más aún, la historia y la filosofía de las prácticas investigativas en matemáticas en contextos culturalmente diversos.

JJS/LDM: Una última pregunta. En el año 1982, cuando se reunió el equipo directivo de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología entre sus objetivos se encontraba el fortalecimiento de un programa de institucionalización de la historia de las matemáticas. Hoy, a 32 años de distancia, ¿cuáles son los retos que enfrenta este programa y su empleo en la enseñanza?

LCA: Creo que uno de los más importantes retos es consolidar las experiencias institucionales que se han venido concretando en estos treinta años en varios de nuestros países. Consolidarlas, en el sentido de utilizar sistemáticamente los recursos de profesionalización de la historia de las matemáticas y su enseñanza existentes actualmente a nivel internacional.

Por ejemplo, nos falta todavía avanzar en materia de revistas especializadas. Ya tenemos algunas. Por ejemplo, la Revista Brasileña de Historia de las Matemáticas, la revista Mathesis de Filosofía e Historia de las Matemáticas, la Revista de Matemática, Enseñanza y Cultura. También en el campo de la educación matemática tenemos revistas como RELIME, la Revista Latinoamericana de Matemática Educativa, o los Cuadernos de investigación y formación en educación matemática, las cuales acogen y divulgan contribuciones sobre historia de las matemáticas y sus usos con fines pedagógicos. Así que la propia comunidad de historiadores de las matemáticas y de la educación matemática es consciente que, para su concreción y consolidación profesional como comunidad, se requiere adoptar los recursos normalmente aceptados para la profesionalización, en particular, las revistas especializadas, así como también consolidar las revistas ya existentes.

Igualmente debo referirme a los congresos. Actualmente existe en la región una amplia variedad de congresos sobre historia de las matemáticas y de educación matemática en donde hay secciones permanentes de historia. Existen también los propios congresos de matemáticas de nuestras sociedades nacionales, que se abren tanto a los temas de historia, como de educación matemática. Esta es una dinámica que habla de cómo es de pujante el campo de estudio de la historia de las matemáticas y como ha logrado tejer relaciones por países, con matemáticos y educadores matemáticos. Pero, adolecemos todavía de un grado alto de dispersión de país a país, entre regiones de América del Norte, Central, con América del Sur. Por ejemplo, nos interesa mucho impactar el desarrollo en América Central que está más incipiente, con los esfuerzos que se hacen en México y en Suramérica.

En consecuencia, el gran reto es constituir redes de grupos y equipos de investigación situados en países. Establecer redes distribuidas a nivel de territorios amplios de la región como la CIAEM o la RELIME. Pero también redes focalizadas en bloques de países geoestratégicos como la Red de Educación Matemática de América Central y del Caribe, que se ha constituido hace un par de años en Costa Rica y que ya ha tenido un congreso, hace algunos meses en Santo Domingo, y ya habrá otro congreso en Cali, dentro de dos años. Igualmente redes “bisagras” como la CIHCyTAL, Comunidad en Internet de Historiadores de las Ciencias y la Tecnología de América Latina que coordina el Dr. Juan José Saldaña y que está empezando a servirnos de puente en este trabajo de constitución de redes.

Ligar las redes de la comunidad de historia de la ciencia y la tecnología con las comunidades temáticas y disciplinarias, en particular la de historia y educación matemática, es uno de los grandes retos, y yo creo que en los próximos años vamos a medir la consolidación institucional y profesional de nuestras comunidades en la medida en que se articulen redes como éstas a partir de plataformas de internet que es uno de los espacios más útiles.

Hace treinta años, jamás pudimos haber imaginado que podríamos disponer de un recurso potente como Internet para consolidar redes y corregir la dispersión y el paralelismo en un mismo campo y que podrían, si se corrigiesen, ayudarnos a establecer esfuerzos cooperativos y a dar saltos mayores en la conformación de comunidades sólidas en historia de las matemáticas y en la historia de la ciencia y la tecnología.

JJS/LDM: Muchas gracias por sus apreciaciones y conceptos, Dr. Arboleda, sobre esta temática que es de crucial importancia para América Latina hoy en día.

Share Button

4 responses on “Historia de las matemáticas en América Latina

  1. ELMER ALDEMAR RUANO dice:

    esto es una raravilla, que permite la correlacion de lo universal y lo que tenemos los pueblos como culturas locales, como el pi grecorromano y el pi andino desde la chakana

  2. Buen artículo. Gracias.

  3. Arnulfo dice:

    Elmer, tienes mas informacion sobre el pi andino y la chakana que puedas compartir?
    gracias

  4. Es interesante este artículo, pero Sería más interesante aún que haga un análisis o comentario acerca de cómo está la enseñanza la matemática en americalatina. GRACIAS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *